Posteado por: BioCells | octubre 7, 2011

Células Madre “Los Comodines de la Vida”, Parte III. Por el Dr. Miguel Ángel Sorrentino.Director Médico de BioCells

Nuevos Horizontes

 Las investigaciones que llevaron a encontrar células madres en la sangre de cordón umbilical permitieron valorar   nuevos caminos para la búsqueda de otras fuentes de obtención de estas células pluripotenciales con el fin de que  puedan ser tratadas otras  enfermedades.

Actualmente se ha encontrado: la piel, la sangre menstrual, el tejido de sostén (estroma) de la grasa y la pulpa dental como fuentes potenciales  de células madre, lo que abre un horizonte de posibilidades aun inimaginable.

Un ejemplo de este potencial es la medicina regenerativa rama de la medicina que se ha desarrollado considerablemente en los últimos años.

Los avances en este campo se han vinculado estrechamente con los nuevos conocimientos adquiridos sobre las células madre, y su capacidad de convertirse en células de diferentes tejidos. Esta medicina se sustenta en conductas adoptadas por el organismo para remplazar por células sanas a las dañadas por diversos procesos. Las medidas terapéuticas empleadas en la medicina regenerativa pueden incluir trasplante de células madre, el uso de moléculas solubles, la terapia génica y la ingeniería de tejidos.

Todavía no se conocen bien los mecanismos mediante los cuales las células trasplantadas podrían mejorar o promover la regeneración de los tejidos. Para explicar estos mecanismos se han sugerido varias hipótesis, que incluyen la transdiferenciación celular (reprogramación celular), la fusión de células y los efectos secundarios a la liberación por las células de diferentes moléculas solubles con acciones específicas.

Los nuevos conocimientos contribuyeron significativamente a calificar a las células madre humanas, ya sean embrionarias o las adultas como el pilar central de la medicina regenerativa renovando en forma  sustancial   este tipo de medicina, que algunos han valorado como”nueva medicina”, aunque  por sus antecedentes históricos, no se debe considerar como una nueva disciplina.

En las lesiones agudas, como puede ocurrir con los distintos tipos de infarto, o en las lesiones y procesos degenerativos crónicos, los daños que se producen no pueden ser resueltos por los mecanismos normales con los que cuenta el cuerpo humano. En tales situaciones es donde se ha planteado la utilidad de la medicina regenerativa.

Es este campo interdisciplinario emergente de investigación y aplicaciones clínicas centrado en la reparación,  o regeneración de células  para restaurar una función dañada se han  incluido defectos congénitos, trauma y el envejecimiento.

El desarrollo alcanzado por la ingeniería genética y la biotecnología ha permitido también obtener diferentes moléculas eficaces en la regeneración de algunos tejidos. Ya se han hecho algunos estudios iníciales, tanto experimentales como clínicos, en los cuales se ha empleado el factor de crecimiento del endotelio vascular recombinante para el tratamiento de lesiones isquémicas.

Otro método de avanzada aplicado en medicina regenerativa es el trasplante de genes, reconocido como terapia génica.

Es particularmente útil en casos con enfermedades monogénicas (afección de un solo gen), con la finalidad de que el gen injertado produjera el elemento deficiente con niveles similares a los que se alcanzan en una persona normal.

En la actualidad ese concepto se ha ampliado y el uso de genes con fines terapéuticos ha creado promisorias perspectivas para el tratamiento de diversas patologías. Así, se ha sugerido que la modificación genética de las células madre puede representar un importante paso estratégico en la medicina regenerativa.

Por su parte, la ingeniería de tejidos in vitro comprende la obtención de tejidos al nivel de laboratorio para su posterior implantación en el sitio dañado. Un ejemplo de esta práctica es la obtención de piel in vitro, que ha resultado de utilidad para el tratamiento de lesiones extensas de la piel, como sucede en los quemados.Una aspiración de la medicina del futuro y que hoy parece ciencia ficción, sería la preparación de órganos o parte de ellos in vitro.

Células madre embrionarias, adultas, e IPS (pluripotentes  inducidas)

 Según su estado evolutivo, las células madre pueden clasificarse en embrionarias y adultas. Entre las principales células madre con potencialidad terapéutica se han señalado las embrionarias, las fetales, las amnióticas, las de la sangre del cordón umbilical, y más recientemente, las células con características embrionarias que se han obtenido mediante la reprogramación de células adultas y que se han llamado células madre pluripotentes inducidas.

Las células madre pluripotentes inducidas (normalmente abreviadas como células iPS, por sus siglas en inglés) son un tipo de célula madre con características pluripotenciales que derivan artificialmente de una célula que inicialmente no era pluripotencial, por lo general una célula somática adulta, y sobre la cual se induce la expresión de ciertos genes,

Esta posibilidad de transformación de células adultas similares a las embrionarias pueden ser logradas reprogramando genes que le confieren a las células adultas la capacidad de pluripotencialidad como puede ser vista en las células embrionarias. Curiosamente el número de genes que deben ser programados es muy pequeño comparado con la cantidad presente en todo el genoma Humano están en el orden de cuatro.

Biológicamente no hay diferencias entre las células iPS y las embrionarias humanas, aunque para confirmarlo totalmente habría que producir embriones humanos por clonación a partir de las células iPS y comprobar la similitud biológica de sus células embrionarias con las de embriones obtenidos por fecundación in vitro, lo cual éticamente no es posible.

Fueron  presentadas por primera vez en el año 2006 y en 2007 a partir de células humanas. Este logro ha sido considerado uno de los avances más importantes de la investigación con células madre, porque permite a los investigadores obtener células pluripotenciales, con posibles aplicaciones en investigación y uso terapéuticos sin la controversia del uso de embriones, soslayando las dificultades éticas derivadas de su uso.

Las células madre procedente de tejido adulto pueden ser obtenidas de 3 fuentes: 1) a partir de células madre de tejidos adultos, que después pueden generar células de su propio tejido o de otro. 2) A partir de células somáticas adultas que se pueden desdiferenciar (camino inverso de la maduración) hasta células madre y que después pueden transformarse en células de su propio tejido o de otro. 3) A partir de células somáticas adultas que directamente se pueden transformar en células de otros tejidos.

Las células iPS e n principio podrían tener tres posibles aplicaciones:

 A) Para estudios experimentales sobre la diferenciación celular y valorar posibles diferencias entre células normales y patológicas.

B) Para  estudios farmacológicos, que ahora solo es posible realizar en animales.

C) Para su uso en la medicina regenerativa.

Un ejemplo de lo posible es lo evaluado en ensayos con ratones que presentan  determinada anomalías genéticas en sus células adultas, estas pudieron ser corregidas por técnica de biología molecular y a partir de las células modificadas se generaron células iPS.

Una vez obtenidas estas células pluripotenciales se generaron células normales las cuales fueron re infundidas tratando así la deficiencia encontrada en principio.

Las primeras experiencias en humanos fue presentada en el 2009 donde se logro  derivar, de fibroblastos de una mujer de 82 años que padecía una enfermedad neurológica grave a células iPS y posteriormente diferenciarlas a neuronas motoras, similares a la encontradas en la paciente.

No cabe duda que una de las características más positivas de las células iPS es que no se requiere utilizar células madre embrionarias para obtenerlas, sin embargo, al poder derivar de ellas, animales vivos, se abre la posibilidad de poder clonar seres humanos en virtud a esta posibilidad los valores éticos deben ser necesariamente contemplados.

Sin duda, el uso de células madre  marcará las pautas terapéuticas de muchas enfermedades, abriendo posibilidades insospechadas a la mejora de la calidad de vida de los seres humanos.

La  variación y comprensión  de algunos conceptos que se han hecho en determinadas etapas de su desarrollo, marca oportunamente la frase orientadora de un gran maestro de la literatura: “el tiempo nada deja en la sombra” (Cervantes).

Autor: Dr. Miguel A. Sorrentino

Médico Hematólogo

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